TRAVESÍA PAN-AMERICANA 2011

Tramo Sudamericano

Erik Thomsen

erik.roadstar@gmail.com

Reporte nº 1 (1 de 12 + FINAL) - 25-03-2011.

Hola amigos, una vez más, listo para comenzar una travesía Pan-Americana. De Ushuaia a Alaska, aunque yo solamente voy hasta Colombia. A diferencia del año pasado, esta vez decidimos enviar las  motos directamente desde Europa a Ushuaia, evitando Buenos Aires y los 3000km que hay hasta acá. Todo fue coordinado con la máxima cautela y con tiempo mas que suficiente. Pero por alguna razón, los contenedores quedaron olvidados en el puerto de Buenos Aires. Tendrían que haber llegado hace 10 días, pero recién llegaron ayer, y como estamos en medio de un feriado largo, es muy probable que no nos movamos de aquí hasta el Lunes 28 de Marzo. Todo el trabajo de haber reservado y coordinado los hoteles a lo largo de la ruta se vino abajo y habrá que comenzar todo de nuevo.

Lo peor es que desde nuestro hotel tenemos una vista inmejorable del puerto y del barco, pero las grúas están quietas y no sube ni baja ningún contenedor.

Son 22 motos las que toman parte de la travesía este año, así que todo el mundo se está dedicando a pasear un poco por Ushuaia, por suerte acá hay mil cosas por hacer.

Hace 2 días fui al Glaciar Le Martial a caminar un poco, así que aquí van algunas fotos. Mi moto está en Río Gallegos, de ahí a Colombia ire en moto , mientras la camioneta la maneja un mecánico, a la vuelta vengo en camioneta ya que Jim (el mecánico) sigue viaje rumbo a Alaska en otra camioneta que está en Panamá esperando.

A medida que avance el viaje, iré publicando algunos relatos y sobre todo fotos , así que bienvenidos a bordo y espero que les resulte divertido de leer , pero sobretodo que sirva para que muchos salgan a descubrir el fantástico mundo de aventuras que solamente se experimentan desde una motocicleta, sin importar tamaño o modelo. Nos vemos

Erik

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Reporte nº 2 (2 de 12 + FINAL) - 29-03-2011.

Finalmente nos citaron a mediodía en el puerto a fin de retirar las motos de los contenedores y hacer los trámites de aduana. La verdad que tanto el despachante de aduana, como el agente naviero y la gente de aduana se portaron excelente, en unas  5 horas, sacamos las 20 motos. Podrá parecer mucho tiempo, pero quien alguna vez trató de hacer un trámite parecido, sabe que 5 horas para tanta cantidad de vehículos es más que muy bueno, casi un record.

Desde ahí salimos rumbo a San Sebastián, todavía en Tierra del Fuego , pero ya del lado Chileno. Ahí llegamos bien de noche y armamos las carpas para pasar la noche al costado de un restaurant-cafetería muy lindo, donde también alquilan habitaciones a viajeros, muy pocos se decidieron por esta opción, la mayoría optó por armarse la carpa. Durante la noche no paró de llover, por suerte a la hora de salir, ya había escampado, pero los 120 km de ripio hasta la balsa, convirtieron al camino  en un desafío y todo quedó cubierto de barro, menos mal que el piso está firme y no hay mayores inconvenientes, hasta para una Harley, que es parte de la travesía, no hubo problemas. Eso viene a demostrar una vez más, que cualquier moto puede ir a cualquier lado, es cuestión de cuidar un poco más y eso es todo. Durante el día hubo que reparar 3 ruedas pinchadas y juntar algunos bolsos que aparentemente en el apuro, algunos no se ocuparon de atar y asegurar como es debido. El único incidente lo tuvo un piloto que perdió el control y se fué a la banquina que está bastante profunda y se cayó. Por suerte para  él , nada le ocurrió, pero la moto (KTM 990) resultó con los espejos rotos, los valijones torcidos, el tablero roto, y rayas por todos lados. Un par de golpes pusieron las cosas más o menos en su lugar y continuó viaje sin mayores problemas.

La aduana entre Chile y Argentina no nos demoró en absoluto, se ve que están acostumbrados a tratar con motos, porque tanto en Ushuaia como en el ferry y en la misma aduana, siempre hay alguna moto con europeos o americanos que va o viene hasta al “fin del mundo”.

Finalmente arribamos a Rio Gallegos, y paramos en el Hotel Sehuen, donde ya paramos anteriormente y donde tienen una buena cochera con abundante espacio para trabajar en las motos, porque además de lubricar la cadena y poco más, siempre está el que quiere hacer algo mas importante. A veces hay que pararlos, porque hay cada personaje que no se da cuenta donde estamos y se piensa que se puede comprar hasta lo mas raro a la vuelta de la esquina. Hoy a un piloto se le prendió la luz de la temperatura , otra KTM 990, y ahí nomás, Daniel, el dueño  se hizo la película de la junta quemada y no sé cuanto más. Ya estaba a punto de sacar la tapa, tenía toda la moto medio desarmada cuando me di cuenta. Quedate tranquilo, que tengo las juntas y las herramientas me dijo, si todo bien, pero eso lleva una pila de horas de laburo, además, seguro que en el proceso algo se rompe, y chau. Pero lo peor es que no es seguro que sea eso. Al final parece que le sacó el termostato y lo cambió por uno que también traía de repuesto. El tipo es motero viejo y sabe un montón, pero si se entretiene desarmando y rompe algo más, no digo que no se pueda arreglar acá, pero el factor que más nos afecta es el tiempo, si empezamos a parar para cada cosa que a cada uno se le ocurre, se va todo de planes.

Bueno, mañana vamos para EL Calafate y de ahí ya pisamos la ruta 40, acá van algunas fotos de hoy y ayer, sacando las motos del puerto y hoy en el ripio chileno.

Hasta la próxima.

Erik

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Reporte nº 3 (3 de 12 + FINAL) - 01-04-2011.

Hola amigos, antes de empezar el reporte de hoy,  déjenme agradecerles todos los mensajes de buen viaje y felicitaciones que recibo a diario de todos ustedes.

Voy a responder algunas de las preguntas más frecuentes que recibo en la casilla de correos.

Itinerario: Ushuaia- Rio Gallegos- Calafate- Tres Lagos- Bajo Caracoles- Perito Moreno- Gob. Costa- Bariloche- Zapala- Malargüe- San Juan- Chilecito- Cafayate- Tilcara. De ahí a Bolivia- Chile- Bolivia de nuevo, Perú, Ecuador y Colombia.  

Tipo de Motos: 2 Yamaha XT 660R- 3 Yamaha Tenere 660- 1 Yamaha 1200 súper Tenere- 1 Yamaha super Tenere 750- 1 Honda Transalp- 2KTM 990 ADVENTURE- 2 KTM Supermoto- 2 Triumph Tiger 955- 2 BMW 1200 GS- 2 BMW 800 GS- 1 Harley 1200-2 Suzuki V Strom-

Ahora si, el reporte de hoy. Estamos en el pueblo de Perito Moreno, en Santa Cruz. De Río Gallegos partimos rumbo a El Calafate, a ver el glaciar. El viento más fuerte que nunca, a tal punto que dos pilotos que iban medio cerca del borde, terminaron en la banquina y cayéndose, por suerte sin consecuencia física para ellos, las motos con par de rayas y nada más. De El Calafate seguimos viaje y acampamos en la costa del Río Santa Cruz, bajo unos árboles .Como siempre, un frío de morir y un viento que te vuela la cabeza, pero que vamos a hacer, esto es así.

En Tres Lagos cargamos combustible y pisamos el ripio de la Ruta 40, que a decir verdad, cada vez queda menos. En 1997, cuando vine por  primera vez por estos lares con mi poderosa CG125, esto era todo ripio, incluso el camino que va al glaciar, ahora tan solo quedan unos 400km de ripio y perfectamente mantenidos, son un billar. Por todos lados hay cuadrillas de equipos trabajando y el asfalto avanza a pasos agigantados. Para mi la sorpresa de estos 2 días es Andy y su Harley Davidson, el tipo la lleva a 100 por hora sobre el ripio como si fuera asfalto, el resto va despacio, pero a este loco da gusto verlo , le hizo un protector de motor de aluminio al estilo moto de off road y nada más.

Paramos la segunda noche de camping en el Rio Chico, de nuevo, frío intenso. Pero por suerte el viento mucho más suave que ayer, en Bajo Caracoles no hay combustible, así que después de tomar el café y conversar largamente con Neto, el dueño del único surtidor del pueblo, cuyos tanques están secos, decidimos seguir hasta Perito Moreno, sabíamos que no llegábamos, así que fuimos en la camioneta y compramos combustible en este pueblo y volvimos reabasteciendo a las motos que encontrábamos por el camino sin nafta, algunas llegaron con lo justo, pero lo lograron.

Seguimos acampando, esta vez en un lindo camping con agua caliente y todo, mañana vamos a Gobernador Costa y ya volvemos a dormir en hoteles. Este año el grupo parece más dispuesto a acampar en medio de la nada. Bueno amigos, es todo por hoy, calculo que desde Bariloche voy a volver a escribir. Gracias a todos por su apoyo y hasta la próxima.

Erik

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Reporte nº 4 (4 de 12 + FINAL) - 06-04-2011.

Hola amigos, en este momento estamos en Zapala, siempre sobre la Ruta 40, el ripio quedó atrás, en Rio Mayo. Los últimos kilómetros de ripio no presentaron problema, no porque estuvieran en mejor estado que el resto, si no porque me parece que de a poco todos le fueron tomando la mano. Igual el camino pasó factura, aca les muestro una foto de la llanta de una KTM Supermoto, estoy de acuerdo que no es una llanta diseñada para estos tratos, pero cuando la vi, casi se me cae una lágrima.

De Río Mayo, donde pisamos el asfalto, nos dirigimos a Gobernador Costa, donde paramos a dormir, antes de llegar a Bariloche. El clima es bueno pero muy frío, menos mal que con solo apretar una tecla, el chaleco calefactor de SRaggio ya te brinda confort. No pude dejar de recordar mis primeros años en esto de andar en moto. Cuando en invierno la única solución a mi alcance era un ejemplar de Clarín protegiendo el pecho, y nada más. Uno siempre recuerda con nostalgia los tiempos pasados, pero eso es algo que no extraño en absoluto. Ahora con una camisa, el chaleco calefactor y la campera SR 507, se viaja cómodo y sin tener que usar 32 capas de ropa con el consabido efecto “muñeco Michelin” que no te podés ni mover sobre la moto.

Desde Bariloche, decidimos dar el rodeo por Villa la Angostura, San Martin de los Andes, Junin de los Andes. Como siempre, una belleza, por más que el clima no ayudó del todo y de a ratos caía una leve pero helada llovizna. En general el tipo de gente que viene a estos viajes tiene años de dar vueltas por diferentes lugares del mundo y es difícil que un lugar o paisaje los impacte, pero todos estuvieron de acuerdo en que el día de hoy fue el mejor sobre la moto, por los paisajes y el entorno por el cual transitamos.

 

Por suerte nada que decir de los medios mecánicos, hasta ahora nada de nada, tan solo los services de tensar y lubricar cadenas y poca cosa mas. Eso si, ya se nota en las motos que llevan mucho peso, como las cubiertas se van poniendo “cuadradas”. Yo tengo la moto menos equipada de todas, ni parabrisas tiene, la verdad quizá por propia desidia mia, que nunca me ocupé de ponerle nada, cuanto menos cosas tenga una moto, mas me gusta. Los que me conocen saben que manejo bastante despacio (años en Jawa) . En el viaje del año pasado, todos me pasaban como si estuviera parado. Este año sigo manejando como siempre, a 110 km/h pero cuando miro por el espejo los tengo a varios detrás mio, en fila india. Parece que todos se dieron cuenta que un viaje tan largo, de tanta distancia, son muchos los litros y la plata que se ahorran por ir tan solo un poco más despacio. La diferencia se hace no parando tanto, si parás a cada 50 km, por más que después manejes rápido, vas a llegar al mismo tiempo del que manejó tranquilo y no paró, y encima ahorró un montón de nafta, cubiertas, cadena, etc.

Bueno amigos los dejo por hoy, con algunas fotos del circuito de los 7 lagos, que la verdad que no hacen para nada justicia a la hermosura del lugar, pero en fin, aquí van.
Nos vemos la próxima.
Erik.
 

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Reporte nº 5 (5 de 12 + FINAL) - 10-04-2011

Hola amigos, disculpan la demora, por ahora en Tilcara, Jujuy, mañana ya cruzamos la frontera a Bolivia. Finalmente ya estamos fuera de la ruta 40, decidimos ir por la ruta 9 este último tramo.

El ripio pasó su factura, La Harley se paró de golpe y quedó muerta, nada de electricidad por ningún lado, aunque el tester indicaba que la batería esta buena. Un poco de investigación llevó al cable que va al burro de arranque , completamente cortado. El burro de la Harley es mas grande que el de la camioneta, así que no se soluciona con un cablecito así nomás. Por suerte teníamos a mano los cables que usamos para hacer puente, así que los sacrificamos y pudimos seguir viaje. Hasta Malargüe hay bastante ripio todavía, que por más que está bastante bueno, es un guadal impresionante, así que al rato todos estábamos completamente blancos, no importa que color fuera la ropa, moto y piloto del mismo color, blanco.

Pasamos por Mendoza con la idea de comprar algunos repuestos (pastillas de freno, filtros y poca cosa más) nada de nada. Las casas de motos casi no tienen stock, lo más raro es que el piloto de la Harley encontró los retenes de horquilla que destruyó estos días en el ripio. El resto, casi nadie pudo comprar lo que necesitaba. No entiendo porque gastan tanto freno, entiendo que las motos van cargadas y pesadas, pero me parece que la mayoría maneja con el pie sobre el pedal de freno, mala costumbre. No digo que sea un problema solo de Mendoza, pero no puede ser que para conseguir un filtro de aire de una XT 660, que se vende en el país, hay que esperar más de 20 días.
Al día siguiente veo parada en la banquina una moto, VStrom 1000- Que pasa? La moto se paró de golpe. Otra batería muerta. Menos mal que en la camioneta alguien dejó una nueva que decidió traer” por las dudas” Así que en poco tiempo, la moto de nuevo en marcha.

Ayer el carro empezó a hacer un ruido bastante molesto. Se rompió el anclaje de los elásticos. Así que buscamos un taller con una soldadura y lo arreglamos. Menos mal porque mañana vamos hasta Uyuni y tenemos más de 300 km de ripio. Veremos en que condiciones está el camino.

El viaje ya tomó lo que se diría como un estado “de rutina” Nos levantamos a las 7am, desayuno 7:30 am y partida a las 8:00. La gente ya está acostumbrada y cada uno se ocupa de estar listo a esa hora.
Al salir de Mendoza, uno de los muchachos estaba en la banquina, rodeado de dos policías motorizados, dudé entre parar y seguir, pero me decidí por esto último y seguí viaje. En la siguiente estación de servicio paré a esperarlo. Resulta que lo detuvieron por adelantar a un camión cruzando la doble línea amarilla. Le explicaron la infracción pero no le hicieron la multa, es que prácticamente no podían entenderse y los policías optaron por dejarlo ir, le devolvieron el carnet y le desearon buen viaje. Se ve que el motociclismo puede mas que una barrera de idiomas.
Hasta ahora hemos tenido un clima de lo más benigno, nada pero nada de lluvia, tan solo unas pequeñas gotas en la Patagonia y esta mañana en la Quebrada de las Conchas, entre Cafayate y Salta.

Si alguien quiere darse una vuelta en moto por estos lugares, yo diría que es altamente recomendable. Hay mucho para ver y las rutas son más que buenas, realmente no hay como describir lo hermoso del paisaje. No importa las veces que uno haya venido, a tomar cada curva, el escenario es fantástico. Lo que más asombra a los pilotos es la extensión de nuestro país. Hace 12 días que comenzamos esta travesía en Ushuaia y todavía seguimos dentro del país, esto ellos no lo han experimentado, en 12 días se puede cruzar Europa de punta a punta y encima se puede descansar. Nosotros desde que salimos no hemos parado un día. Recién mañana en Uyuni van a tener un día libre para recorrer el salar antes de tomar rumbo a Ollague y entrar a Chile.
Bueno amigos, los dejo por hoy y nos vemos la próxima.

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Reporte nº 6 (6 de 12 + FINAL) - 16-04-2011.

Hola amigos, en este momento estoy en el Desierto de Atacama, Chile, cerca de Arica, pero no nos adelantemos. Por unos días estoy sin moto, tuve que ceder la mía a un directivo del principal sponsor de Nick Sanders, una compañía de seguros. Así que hasta La Paz estoy sentado en el asiento del acompañante de la camioneta, junto a Jim, el mecánico.
Salimos de Argentina por La Quiaca y el trámite se realizó bastante rápido, el control de aduana es integrado para ambos países, pero para migraciones hay que hacer la cola. Esta vez no me hicieron problema por la camioneta cargada de ruedas de motos y demás cosas. El año pasado tuve que estar un buen rato explicando porqué teníamos tantas cubiertas y el oficial de aduana me pedía un permiso o papel para exportar (¿?), no entendía que en vez de llevar cada moto sus 2 ruedas de repuesto, estaban todas juntas en la camioneta, en fin.

Hasta Tupiza hay ahora asfalto, nuevito, flamante, un lujo, tan solo hay unas partes muy cortas de ripio donde están haciendo los puentes. El destino de la jornada, Uyuni. Desde Tupiza son 200 km de ripio, pero está en bastantes buenas condiciones. Por supuesto que hay unas partes con el famoso “serrucho” que te desarma hasta los arreglos de las muelas, pero si lo comparo con el camino que hice por primera vez hace 6 años, este es un lujo. Antes se llegaba al poblado de Atocha literalmente andando dentro del río, ahora es por un camino bastante bueno.
La camioneta va siempre a lo último, en caso de que alguna moto tenga algún desperfecto, y no se pueda reparar enseguida, se la sube al tráiler. Las cosas pueden pasar de bien a mal y a muy mal en solo media hora. Al doblar una curva, vemos un grupo de motos paradas y a un piloto (Paul) acostado en el suelo. Tuvo una caída a poca velocidad, sin daños pero se torció el tobillo y me pidió si no le manejo la moto(Teneré 660) hasta Uyuni(faltan 100km y ya casi es de noche). Salimos y al rato noto que la camioneta ya no viene, esperamos un rato y decidimos con Nick que el siguiera viaje con los demás y yo me quedaba un rato a esperar a Jim. A la media hora aparece la camioneta , pero muy despacio. Que pasa? Se cortó la lanza del carrito y tuvieron que ir a buscarlo entre los yuyos!! Menos mal que estaba descargado.

Se ve que el camino está pasando factura, Jim lo arregló de emergencia usando la rueda de auxilio , algunas sogas y cintas para amarrar motos como para “entablillar” la lanza. Seguimos viaje despacio y al rato dos motos paradas en la oscuridad.

Danny y Rebecca (KTM 990) tuvieron una caída sin importancia, mientras se estaban acomodando para seguir, al padre de Danny, Brian (Vstrom 1000)se le soltó una cuerda elástica y se lastimó el ojo, bastante mal. Danny cargó a su padre y salió rumbo a Uyuni, dejando a su mujer , la moto de su padre y a otro piloto esperando por la camioneta. Y ahora? En la camioneta no podemos cargar nada, y el tráiler no sirve. Así que Paul debió subir a su moto, yo a la Vstrom y Rebecca a la camioneta. Al fin llegamos a Uyuni y Brian ya había sido atendido por la doctora que viene con nosotros ( la señora de Nick). Acá no se puede hacer mucho y la lesión es grave, así que al día siguiente en el primer colectivo Brian salió rumbo a La Paz ( aca no hay ningún tipo de pista de aterrizaje para aviones de ningún tamaño). Ahora nos informó por teléfono que va a recuperar la visión de ese ojo, así que nos encontraremos con él en La Paz, en 3 días y veremos como sigue.
Nosotros a la mañana fuimos en busca de un taller para soldar el carro. Encontramos uno cuyo dueño estaba muy ocupado con su trabajo, pero nos dejó usar todas sus herramientas. Jim trabajó años como soldador y se encargó del arreglo, yo me dedique a buscar pedazos de fierro que pudieran servir ,en una pila de desechos. Mientras tanto le hice notar la calidad de su carro “made in England” . ese carro lo trajeron el año pasado . en verdad el carro no es para nada malo, pero viene hace una pila de km por el ripio y a la larga algo se rompe. Yo simplemente me estaba vengando de mi amigo Jim, quien todo el tiempo se jacta de la grandeza de su imperio. Pero en el fondo lo hace en broma, es buen tipo.
Al Salar no se puede entrar, está inundado, o sea, se puede, pero no es muy recomendable. Yo estuve todo el día ocupado entre lo del tráiler y llamando por teléfono a otros hoteles a los que vamos a ir más adelante, así que tan solo fui al cementerio de trenes, mi lugar favorito de Uyuni. Son unas vías abandonadas donde hay un montón de locomotoras a vapor abandonadas, tiradas, oxidándose en el salado aire de este altiplano. Por supuesto que las maquinas son inglesas , así que lo llevé a Jim para que viera donde terminaron las joyas de otros tiempos producidas en su país. Por supuesto, más risas.

De Uyuni tomamos rumbo Sud-Oeste para entrar a Chile por Ollague. El camino en partes está con mucho serrucho, pero más cerca de Chile está en excelente estado, mantenido por las compañías mineras que operan por esta zona.

15 de Abril: en este momento estoy escribiendo desde un embotellamiento a la entrada de La Paz llevamos acá como 2 horas, los maestros han cortado la única entrada que conozco, además. Estamos metidos en una cola de la cual es imposible zafar- Mientras yo escribo esto, Jim está desarmando la moto que tenemos en el carro, una Super Teneré 1990 que esta mañana se negó a salir del pueblo de Putre, a 4000mts de altura. Lo que le pasa ya lo sabemos, le falta aire, pero ponerse a desarmar los carburadores para achicar los cicleres es medio complicado, además en pocos días ya bajamos al nivel del mar y va a quedar pobre de nafta.

Por Chile pasamos super rápido, acampando en la ruta 5 (panamericana) y posteriormente en un hotel en Putre, camino a Tambo Quemado, la frontera entre Chile y Bolivia. Como siempre muy caro , el litro de GasOil está a $6 y cualquier cosa que uno quiere comer vale una fortuna.
Esta noche estamos en un hotel en el centro de La Paz , estaremos parados a unos 3 km, pero no podemos hacer nada. Caminando ya hubiéramos llegado, pero bueno, así tengo un poco de tiempo de escribir algo, porque apenas llegue al hotel a alguien le va a hacer falta algún repuesto, o algo más. Lo único que ya me pica la garganta y la nariz de tanto humo que estoy respirando. Mañana ya vuelvo a tener mi moto y el recorrido es bastante corto, unos 130 km hasta Copacabana.
Bueno amigos, ahora si, los dejo por hoy.

 

Reporte nº 7 (7 de 12 + FINAL) - 22-04-2011.

Hola amigos, disculpen la tardanza en publicar otro informe, pero estuve medio ajetreado. Ajetreado no sé si describe con exactitud todo lo que está pasando, pero vamos a tratar de retomar el hilo de la historia, donde dejamos en La Paz, si bien fue hace unos pocos días, ya parecen años atrás.

La salida de la ciudad, como siempre , un caos, Nick decidió que yo guiara a todo el grupo hacia afuera del casco céntrico, donde estamos parando. No fue demasiado difícil, preguntando a algunos taxistas y a rumbo de lo que acordaba del año pasado, eventualmente encontramos la salida y de a poco fuimos dejando atrás la ciudad, hasta llegar al estrecho de Tiquina, donde se debe cruzar el Titicaca en unas pequeñas balsas.

 El cruce en si tiene tan solo 600metros de largo, pero es las balsas y su estado precario lo que impresiona. En fin, son seguras, pero no lo parecen tanto, en especial cuando se está abordo y se escucha crujir a la madera por todos lados.

En Copacabana pernoctamos en el Hotel Gloria, muy lindo y en la costa misma del lago. En Bolivia, a los vehículos de patente extranjera, les cobran el combustible el doble de su valor, eso es así , es una ley y hay que respetarla. Pero en la única estación de Copacabana, además de eso, te quieren cobrar 3 litros más en concepto de no se qué. Yo no cargué ahí, pero a varios del grupo les pasó,  y a amigos míos el año pasado les hicieron la misma jugarreta. Me parece que a veces se les va la mano. Te quieren cobrar por todo. A unos kilómetros está la frontera, esta vez bastante rápido el trámite para salir de Bolivia, pero hay que pagar 5 bolivianos por moto a la policía de tránsito, el recibo? Bien gracias, para la próxima.

A 100 metros está la entrada a Perú, migraciones se hace como un tiro, pero aduana, bueno , unas 3 horas de reloj para las 21 motos y la camioneta, el año pasado se tardaron más de 4 horas, así que estamos mejorando. Para que no se fueran a comer al mediodía , tuvimos que mostrar “nuestro cariño” como dicen acá, o sea, unos $ para los muchachos, hablando en criollo. Desde acá y hasta Cusco, son 500 km, y ya es más de mediodía, así que lo mejor es darle duro y parejo. Ningún problema en la ruta con la policía, aunque nos pararon varias veces, todo el día. En partes están arreglando la ruta y hay que pasar despacio, en uno de esos lugares, veo a algunos del grupo parados. Uno de ellos se cayó al pisar la arena, es Craig Dale, 48 años, Triumph Tiger 955 y que ahora tiene la clavícula rota, confirmado por el mismo y por el médico del grupo.

 Mandé a todos a seguir viaje y quedé esperando a la camioneta de apoyo. En ese interín se largó la lluvia, con piedra y todo. Nos refugiamos al lado de las motos y esperamos un rato. Al fin apareció Jim, en el carro todavía está la Super Teneré que  no anda y la V Strom de Brian, que tiene el ojo lastimado. Decidimos poner mi Xt en el carro y que yo manejara la Triumph hasta Cusco. El camino sube hasta lo 4340 metros en el Abra La Raya, de nuevo lluvia, granizo y encima nieve, menos mal que la Campera SR507 de SRaggio es muy impermeable y ni una gota pasó para adentro, como no es mi moto, no puedo enchufar el chaleco, así que tengo frío, menos mal que la moto tiene puños calefaccionados y eso ayuda un poco. Ya es de noche cerrada y son esos momentos donde uno se pregunta: para que hago esto? Si yo estaba en casa tranquilo, ahora estoy muerto de frio, debajo de la nieve y en la niebla que no veo ni 5 metros. Al rato paró la lluvia y salió una luna hermosa, me sentí un poco como  Forrest Gump, cuando está bajo la lluvia y sale la luna. Bueno, yo estaba muerto de frío pero salió la luna y las estrellas y empecé a bajar de altura, lo que elevó la temperatura, no hay nada mejor para el cuerpo y el alma que el calorcito, sobre todo si se está en moto. A la mañana siguiente acompañé a Craig al hospital, si, tiene la clavícula nomás, es el fin del viaje para el.

Algunos se fueron a visitar las ruinas de Macchu Picchu, pero yo ya fui, además tengo que hacer un millón de cosas. Jim detectó que una de las rótulas de la camioneta tiene juego excesivo , así que salimos rumbo a las casas de repuesto con la parrilla de suspensión en la mano. En Cusco, se puede encontrar de todo, menos una rótula de Ford Ranger, la más parecida que encontramos creo que es de Toyota, así que la compramos y la llevamos a un tornero, para que la rebaje y la ponga dentro de la parrilla de suspensión, a última hora está listo y armado, una cosa menos y menos mal porque mañana el camino de Cusco a Nazca ( via Abancay) es una curva tras otra y muy peligroso.

Pusimos la Triumph en el carro, junto a las otras 2 motos, ahora entre motos y equipaje, el carro lleva más de 1000kilos, sin contar todo lo que hay en la camioneta, unos buenos 500 kilos más. Salimos nomás rumbo a Abancay, la idea es desdoblar el día en dos, acampar cerca de Challhuanca y al otro día continuar hasta Nazca. En Abancay me puse a habler por teléfono con algunos hoteles para reconfirmar las reservas, cuando viene Nick y me dice que recibió un mensaje de Jim, la camioneta quemó la junta de la tapa de cilindros y el agua hierve a lo loco, están a 50 km y ya no les queda agua, salí rumbo de nuevo a Cusco, esta vez llevando un bidón de agua. Los encontré mientras venían despacio, si, la junta dijo basta, no me extraña, cargada como estaba, y todo en subida, Jim dice que la temperatura subió de golpe , sin aviso. Le creo, la camioneta tiene ya 10 años y estas cosas pueden pasar. Bueno, ahora estamos en graves problemas, como pudimos llegamos a Abancay, yo por segunda vez en el día, es un pueblo muy pequeño y no pensar de conseguir una junta acá. Mañana comienza Semana Santa, o sea que estamos realmente “al Horno”. Dormimos en un camping cerca de Abancay y a la mañana decidimos jugarnos y llegar hasta Nazca, como sea. Jim sacó el radiador del aire acondicionado y el termostato para tratar de bajar un poco la temperatura, pero acá no hay mucho para hacer, hasta decidimos bajar todas las motos de carro, para lo cual Craig se ofreció a manejar su moto, aún con la clavícula rota. El va a volar desde Lima, o al menos ese es el plan, en este momento estoy tratando de organizar todo lo relativo a eso. Brian también manejó su moto con un solo ojo, despacio pero se las arregló, además , tratamos de cargar todo en las motos, a fin de aligerar la camioneta lo mas posible.

Al final llegamos a Nazca, cortando clavos como nunca antes, pero la pobre Ranger lo logró, un tributo más a la calidad de las cosas bien hechas, encima no gasta aceite, ni nada, arranca perfecto y todo. La idea ahora es dejar la camioneta acá y seguir todos en moto, Jim va a usar la XT que dejó vacante un matrimonio que por motivos laborales se fueron en Bolivia. La Super Teneré ya está en marcha de nuevo, así que la camioneta y el carro deberán quedar acá. Una vez en Bogotá, me tomaré un colectivo o varios hasta volver acá y veré qué es lo que hago. No es algo que me haga demasiado feliz , pero no me queda otra, además, tendré que buscar algún mecánico que me inspire confianza, no quiero cambiar la junta y a los 500km estar con el motor hirviendo de nuevo. Bueno amigos, mañana seguimos rumbo a Lima, después Huanchaco, Mancora, Ecuador y Colombia. Ya saben lo que dice el refrán; “ la aventura comienza cuando las cosas dejan de ir según lo planeado” en fin, no me voy a quedar a vivir en Perú, de alguna forma habré de volver, pero por ahora lo más importante es seguir rumbo a Colombia y llevar a todo al grupo sano y salvo hasta al aeropuerto de Bogotá, ahí termina mi tarea y ya me pondré a ver que hago.

Nos vemos la próxima. Saludos.

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Reporte nº 8 (8 de 12 + FINAL) - 30-04-2011.

Hola amigos, una vez mas frente al teclado, esta vez desde Cayambe, Ecuador, a escasos metros del  paralelo que da nombre a este país. Estos últimos días estuvimos pegándole duro a la ruta y haciendo muchos kilómetros.

Desde Nazca que estamos sin camioneta de apoyo, así que Jim cargó todas las herramientas en la XT que estaba vacante y yo cargué todo el equipamiento médico, por si acaso. Ahora somos la “patrulla XT” vamos siempre al último por si alguno tiene un desperfecto. En Lima, Brian, que tiene el ojo lastimado visitó un especialista, tiene desprendimiento de retina y hay que operarlo para que recupere la totalidad de la visión, es el fin del viaje para él, se vuelve a Australia a someterse a una operación cuanto antes.

El otro herido es Craig, con la clavícula rota, el seguro le cubre la repatriación a él, pero no a la moto, estuve averiguando la mejor manera de mandarla por avión, pero el costo sube a U$S 5000, el doble del valor de mandarla desde Argentina, no tengo idea de porqué tanta diferencia de precio, pero ese es el valor. Es más de lo que vale la moto en su país de origen. Después de mucho meditarlo, Craig se decidió a seguir el viaje con el hueso roto, dice que no le duele tanto y que al final, este viaje es una vez en la vida, así que le va a seguir metiendo para adelante. Hay que sacarse el sombrero, el tipo es un toro y tan solo usa una venda elástica para mantener el hombro en su lugar.

Desde Nazca seguimos hacia Lima, donde acampamos en el automóvil touring club de Perú. Los días se hacen largos en la Panamericana, al este, desierto, al oeste, el mar.

La siguiente escala fue en Huanchaco, cerca de Trujillo, a unos 550 km de Lima. Atravesar Lima costó lo suyo, normalmente se sigue la panamericana lo que no presenta ningún problema, es siempre derecho. Pero ahora están arreglando y está todo cortado, antes de darnos cuenta, estamos recorriendo unas calles de lo más angostas en medio de un barrio de aspecto bastante fulero, con perros que te salen a morder y todo, además del tráfico que es un desastre.

Al día siguiente salimos desde Huanchaco con destino a Mancora, un pueblito muy pintoresco y ultra turístico. Es la meca del turismo internacional en el norte de Perú, famoso por sus olas y por el sol, ya que casi nunca llueve. Esta vez ni me mojé los tobillos, nada más metí un dedo en el agua.

Hasta ahora hemos tenido un clima de lo mejor, es que estamos en medio del desierto, pero las cosas van a cambiar pronto, ni bien pisemos suelo Ecuatoriano. La salida de Perú se realiza en apenas unos minutos y la entrada a Ecuador, en el nuevo edificio de migraciones, pero la aduana , para importar las motos, es todavía la misma oficina chiquita del año pasado.

La idea era salir desde Mancora en pequeños grupos para no atorar al único oficial de la aduana de Ecuador. No sé que salió mal, pero cuando llegué a la aduana, estaba todo el mundo ahí, tan solo habían pasado cuatro o cinco. No quedó otra que esperar. Me fijé el tiempo promedio para cada moto, unos 16 minutos, lo que multiplicado por 15 motos, bueno, saquen ustedes sus números. Apenas salimos, ya se veía venir el aguacero, el cielo muy oscuro anunciaba su presencia. En vez de ir por la costa, tomamos por la sierra, que en realidad son los Andes. Se largó a llover, no muy fuerte, pero sin pausa. Llegamos a un tramo de la ruta que está bloqueada por un deslizamiento de tierra, tuvimos que tomar un desvio por un camino de ripio secundario, y después de unos 15 kilometros, retomamos la vía principal. Esa noche dormimos en Azogues. Al día siguiente y siempre bajo el agua, arribamos a Cayambe, en la línea misma del paralelo 0°0´ 0´´, eso si, siempre bajo el agua. Por suerte la campera SR 507 de SRaggio es impermeable 100%, lo que me ahorra tener que cargar con el equipo para lluvia. Por más que parezca mentira, aunque estamos en el mismísimo Ecuador, hace un frío bastante fuerte, lo que sumado a la lluvia que no para, hace bastante molesto el avance. Menos mal que los paisajes son de ensueño, cuando es que se puede ver algo entre las nubes.

Antes de pasar Quito, y en un instante que se corrieron las nubes, pudimos ver el volcán Tunguragua y su enorme penacho de ceniza que está coronando su cráter, esa ceniza vuela por todos lados y ahora al mezclarse con la lluvia, pone al pavimento súper resbaladizo, sin mencionar que tanto las motos como nosotros estamos cubiertos por una delgada capa gris.

En Cayambe tuvimos un día de descanso y yo aproveche a cambiar la rueda de atrás, que ya estaba totalmente lisa, en el medio, los alambres se estaban asomando. Antes de entrar a Colombia, hay que pasar por Ibarra, Otavalo y Tulcan. El día empezó con sol, pero al llegar a la frontera, ya estaba totalmente arruinado. Mientras hacíamos la cola de migraciones, se largó una pedrea de cuidado, los rayos caían por todos lados y las alarmas de los autos de disparaban a cada trueno. Mientras el temporal pasaba, iniciamos los trámites de aduana para ingresar las motos a Colombia. Esta vez fue bastante más rápido, por más que se cortó la luz. Los formularios los completaron a mano y nos dejaron pasar. En este momento estamos en Pasto, pero estamos enterándonos de la gran cantidad de rutas cortadas que hay debido a las lluvias. Parece que no se puede ir hacia Bogotá. Mañana la idea es llegar a Armenia, pero no sé aún como vamos a hacer, en este momento están trabajando para despejar las rutas.

Las motos siguen bastante bien, el único percance lo tuvo la Harley, que se corto la correa de transmisión, por suerte el piloto tenía una de repuesto y en una hora estaba de nuevo en la ruta. El resto sigue sin mayores consecuencias. Bueno, esto es todo por hoy. Ya les contaré como sigue la historia al llegar a Bogotá.

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Reporte nº 9 (9 de 12 + FINAL) - 06-05-2011.

Antes de llegar a Bogotá, hicimos noche en Armenia, en una hacienda que se encuentra en una plantación de café. Un Lugar muy lindo. El día fue largo, unos 600 km y ya cuando el día tocaba su fin y daba paso a la noche, sentí la moto un poco “rara” de atrás. Por supuesto que la rueda estaba pinchada, no podía ser que terminara el viaje sin siquiera un percance!

La cámara que llevé todo el viaje de repuesto, hace rato se la dí a alguien que tuvo un pinchazo, así que aquí estoy, casi de noche y sin repuesto, Por suerte la rueda se desinfla muy despacio y me da tiempo de sobra de ir parando en las numerosas “vulcanizadoras” que hay a lo largo del camino. Paré en varias de ellas a ver si tienen una cámara 17”, pero no, no hay caso. No importa. Todavía se puede seguir, aunque parando a cada rato. Como último recurso tengo un minicompresor que se ´puede conectar a la batería, así que con los cables del chaleco calefactor, improvisé un enchufe para usar el compresor sin tener que sacar el asiento para llegar a la batería.

Así pude llegar a Armenia sin mayores contratiempos, mi idea era parchar la rueda al llegar al hospedaje, pero la vagancia pudo mas y como el último día es realmente corto, unos 290 km, tan solo me limité a poner un aerosol de esos que reparan pinchazos con la esperanza de que tapara parcialmente el pinchazo, y funciona.

A Bogotá llegamos el domingo 1 de mayo, en la tarde noche y preguntando a diferentes taxistas, encontré el hotel, que a propósito habíamos reservado cerca del aeropuerto. Un hotel lindo, pero bastante anodino, sin nada que resaltar. El lunes a primera hora ya estamos todos con las motos en las oficinas de Girag, la empresa que se encarga de hacer el puente aéreo entre Colombia y Panamá. Apenas llegamos ya estaban listos y esperándonos y comenzamos a subir las motos a la bodega de carga, donde se pesaron las motos una a una. La mía fue la más liviana, con 225 kg (moto y equipaje);  la mas pesada, una GS 1200 que marcó 323 kg en la báscula. Al principio todos estaban contentos porque el trámite empezó enseguida, pero una vez hecho esto y cuando comenzó la parte de papeleo del proceso, todo se ralentiza de una manera alarmante. Resumiendo, el trámite se terminó a las 20 horas. O sea que estuvimos 11 horas continuas en la bodega. Los oficiales de aduana dieron el visto bueno final 2 horas después de que cierran su oficina, o sea que se quedaron 2 horas después de su horario normal. Realmente no podrían haber sido más profesionales o haber tenido mejor voluntad. No nos revisaron nada, no objetaron nada de nada, tan solo pasearon el consabido perro antinarcótico entre las motos y eso fue todo. Mientras todo esto ocurría, me encargué de reservar 23 pasajes a Panamá. Otro tema, no es fácil presentarse a la oficina de una aerolínea y comprar tal cantidad de pasajes de un día para el otro. Por suerte ya tengo el contacto del año pasado y eso me facilitó todo el trabajo. Los pilotos volaron el martes a la tarde. Despedida, abrazos y buenos deseos para todos.  Fueron 47 días juntos donde uno aprende a conocer bastante de los demás.

Y ahora? Bueno, ahora hay que volver a Nazca, en Perú. Hay un colectivo expreso que va directo a Lima, pero todos los comentarios dejan mucho que desear, incluso en internet hay tantos comentarios negativos que me hacen dudar de esta opción. Otra idea es tomar varios buses distintos, que seguramente es más barato, pero se tardaría más. Y finalmente está la opción loca, la que es más linda de todas.

Tomar un avión a Leticia – Tabatinga- Santa Rosa. Es en la triple frontera entre Colombia-Brasil- Perú, y es en medio del Amazonas. Así que una vez allí, tomé un bote “Rápido” que tras 10 horas  por el río Amazonas te deja en Iquitos, Perú. Desde aquí se debe tomar una “lancha” que en realidad es un barco enorme que navega por el Ucayali hasta Pucallpa (4 días)

y finalmente un bus de 24 horas hasta Lima. Me dijeron que el barco salía hoy a la tarde, pero ahora parece que sale recién mañana, así que en un rato me voy para el puerto y veremos que es lo que se consigue.

Si bien la parte en “2 ruedas” terminó, seguiré con el relato hasta volver a casa, para no dejar colgados a quienes vienen siguiendo este viaje.

Hasta la próxima.  

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Reporte nº 10 (10 de 12 + FINAL) - 15-05-2011.

Hola amigos, acá estoy de nuevo, delante de la compu y tratando de recordar todo con el mayor lujo de detalles para transcribirlo a la página.

Finalmente, el barco salió de Iquitos un día tarde, es el “Don Segundo” y tiene mas oxido arriba que el mismísimo Titanic. Realmente muy precario, o sea, es un barco enorme, pero está muy venido a menos. La idea al principio era reservar un camarote, pero al verlos, esa idea se me borró de golpe. Parecen celdas, sin ventanas ni ventilación y el estado del colchón, bueno…. Al final compré una hamaca y la colgué en la cubierta superior, donde hay poca gente. La cubierta de abajo es un lío. Hay una cantidad increíble de niños, además de gente que suben con gallinas, pollitos, hay un tucán, un loro y un majá, que no sé muy bien como describirlo, es un animal pequeño, parece un ciervito, una corzuela, pero no es. Encima abajo el calor y  el ruido del motor te vuelven loco. Arriba por lo menos corre más aire y se está más tranquilo. Tenés que llevarte tus propios cubiertos, te dan desayuno, almuerzo y cena.

Quiero aclarar bien esto de la comida abordo, no voy a decir que es mala, pero es muy diferente a lo que estamos acostumbrados a comer. Yo en el 2006 navegué el Amazonas desde Belén a Manaos y en esa ocasión, el barco era un lujo al lado de este. La comida era excelente y abundante y con esas ideas partí de Iquitos. Bueno, rápidamente me dí cuenta de las diferencias. Aquí el desayuno es un caldo espeso con arroz en el fondo (¿?) nada de café, te o alguna infusión. Eso sí, acompañado de 4 pedazos de pan duro. El almuerzo y la cena es lo mismo: arroz blanco (todo pegado porque no le ponen aceite al agua) un puñado de frijoles y un minúsculo pedacito de pollo. El último día se reemplazó el arroz por fideos. Ahora repetir este menú durante 5 días y ahí te das una idea. Ojo, no me estoy quejando ni nada, hay cosas que pagan con creces este “sacrificio”, nada más estoy tratando de describir la experiencia lo mejor posible. De los baños, ni hablar, ya sea por su limpieza o estado general. Son de metal y están en la popa del barco. Al sol de la tarde, se ponen bastante “caldeados”  lo que hace que el aroma a respirar no sea de lo más agradable. Y finalmente, el agua potable : no hay. Existen 2 lavatorios , pero de ellos sale la misma agua del Rio Ucayali por el cual estamos navegando, o sea, chocolate.

Según el capitán, esta agua está tratada por un líquido comprado “ en la cuidad” y no hay ningún problema con ella. En fin, menos mal que compré un bidón de agua grande y en el barco hay un pequeño bar donde venden cerveza helada, así que cada anochecer, el sentir una lata helada de Pilsen Callao entre los dedos, uno se olvida de estos pequeños inconvenientes.

Ahora, vamos a lo bueno. El paisaje es una belleza, no se que debería escribir para tratar de contar como es. Es tan diferente a lo que uno conoce que te quedás mudo. El río es enorme y encima ahora está muy crecido porque hace poco terminó la temporada de lluvia. Dicen que es mejor así para navegar, ya que en la temporada de sequía, se vuelve tan angosto y poco profundo que es común que las embarcaciones queden varadas en bancos de arena. Hay momentos en los cuales el barco se acerca mucho a la orilla y se pueden ver pájaros de colores muy variados, hay unos loros pequeños completamente azules, muy lindos. También se escuchan millones de ruidos, de las chicharras, pájaros y quizá de algunos monos, pero no pude ver ninguno de ellos. La selva es tan cerrada que es como un muro verde, donde no se podría ni caminar un metro sin contar con un machete para abrir una picada. En la costa vive mucha gente, se ven chozas de madera a cada rato y gente que va y viene en canoas hechas de una pieza, es un tronco ahuecado y tienen un pequeño motor a explosión. Son los llamados “peque peque”, por el ruido del motor.

Toda esta gente vive de la pesca y el barco hace innumerables paradas en estos pequeños poblados. A veces deja hielo en barras para conservar el pescado y otras veces deja bolsas de sal, también para lo mismo.

En otros poblados se carga el pescado listo para ser llevado al mercado de Pucallpa, o sea que entre una cosa y la otra, se para varias veces por día. Estas poblaciones no tienen muelles, el barco se arrima a la costa y lo tienen contra el borde a fuerza de pequeños acelerones del motor. Si bien el barco es bastante grande, tiene un casco chato y no tiene quilla, lo que da por resultado una embarcación de muy poco calado, lo que es ideal para esta tipo de navegación. El motor es un Caterpillar de 800 Hp y suena realmente saludable. Parece que es la única parte de la embarcación que recibe mimos y atenciones.

El viaje se alargó un día, cinco en vez de cuatro, todos los pasajeros comentan que estamos navegando a muy poca velocidad y la tripulación dice que tienen orden del dueño del buque de ahorrar combustible, así que vamos despacio. Para que hacerse problemas?  Algún día llegaremos.

Finalmente, a la mañana del Jueves, divisamos los edificios de Pucallpa, 3 horas más tarde, estamos llegando al puerto. Quiero comentar esto de llegar al “puerto”. No se vé ningún muelle o instalaciones parecidas. La costa está poblada de aserraderos y por todos lados hay montones de maderas, además de grúas sobre orugas que se usan para bajar los rollizos de las barcazas. Nos acercamos lentamente a un montón de recortes de madera que más o menos tiene la altura del buque y ahí nomás bajaron una planchada de madera y ahí quedamos!!  Una locura, gente anciana, mujeres con niños, todos con su equipaje tratando de caminar entre astillas de madera y haciendo equilibrio para no caerse, no sé que costaría hacer las cosas un poquito mejor.

De ahí, volando en un motocarro taxi hasta la terminal, si tengo suerte podré encontrar un colectivo en un par de horas que vaya directo a Lima. La primer empresa que pregunté ya no tiene lugar, pero la segunda si. El colectivo expreso sale dentro de tres horas, bien, me deja tiempo de almorzar. Después de tantos días del mismo menú en el barco, ya quiero otra cosa. Almorcé una enorme porción de cerdo frito (chicharrón le dicen) y yuca frita, de postre, un café. Más tarde me voy a arrepentir tanto de esto. Ahora ya ni puedo caminar por comer como una bestia y el calor me está matando. El colectivo es nuevo, un semi cama impecable. El aire acondicionado a full, que más se puede pedir?  Todo super.

Al poco rato el aire deja de andar, de a poco, la temperatura sube. El camino es hermoso, pero un peligro, es lo más sinuoso que he visto y encima en partes la ruta fue barrida por diferentes aludes. Desde el segundo piso del colectivo, veo que pasamos a centímetros del barranco, además como se mueve el colectivo! Es peor que un barco.  Al caer la tarde, el ambiente es un horno, pero las ventanas no se pueden abrir, llamé a la azafata y pedí por favor el aire de nuevo. Lo prendieron, si, pero tan solo los ventiladores, o sea que es mismo aire que da vueltas, pero no se enfría. Ya me quejé con más ganas y ahora me dicen que el aire no va más,  está roto. Son mentiras, lo sé, pero que voy a hacer? El mareo ya me está ganando y estoy cuestionándome seriamente para qué tuve que almorzar? Nada de eso sirve cuando tengo que bajar al baño con la consabida bolsita de nylon llena hasta el borde con el contenido  de lo que era un rico almuerzo y estaba en mi estomago. Cuando logré recomponerme un poco, al salir del baño, hay gente haciendo cola para tirar también sus bolsitas.

Lo único que pude hacer es abrir las claraboyas del techo del colectivo para que entre aire fresco, es eso o morir de un ataque de claustrofobia. Pero ya es de noche y estamos atravesando los Andes, el aire es helado, pero reconfortante. Algunos se quejaron y quieren que cierre la entrada de aire. Ni pienso, estoy dispuesto a pelear para poder respirar este aire fresco que de a poco me reconforta. Tras 18 horas del peor viaje que recuerdo en años, estamos llegando a Lima, al fin, ya no puedo más. Apenas bajé del bus, me metí en un cyber a buscar información de agentes Ford para comprar el repuesto de la camioneta. Fui en taxi y compré la junta de la tapa, que es lo que está roto. A última hora del día estoy en Nasca, en el hotel Don Agucho, que es donde está la pobre camioneta. Es la primera cama en seis días, buenas noches.

Ayer , Sábado, salí en busca de algún mecánico que me inspire confianza. Todas las pesquisas conducen a José Nieto y para allá me voy. Rápidamente comprendió el problema y me dijo que le lleve el vehículo, que le va a dar una mirada. La camioneta no arrancó, después de 20 días parada, se ve que la batería está medio muerta. Por suerte paré a un hombre en la calle y le pedí si no me da un tirón con su auto, yo tengo una linga elástica. Arrancó en el acto y me fui del mecánico. Por más que ya es  mediodía , se puso manos a la obra. A última hora del día ya tiene todo desarmado, es la junta nomás, eso lo sabíamos. Ahora hay que cepillar la tapa, pero la cepilladora más cerca es en Ica, a 120 Km de acá. Mañana Lunes temprano, saldré para allá con la tapa en la mano, esperando que se pueda hacer el cepillado en el día para armarla el Martes. Habría que hacer una prueba hidráulica de la tapa para hacer todo bien, pero no sé si lo harán en Ica o que, ya veremos. Por lo pronto, la tapa parece estar bien, no se ve fisura o algo de eso.

La cámara de fotos ha dicho basta, no sé que tiene, está como loca, no funciona y al prenderla se tilda, así que creo que estas serán las últimas fotos que pondré. Sé que las fotos son siempre lo que más llaman la atención, pero bueno, pido perdón por eso. Trataré de describir las cosas lo mejor posible con palabras.

Hasta la próxima.

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Reporte nº 11 (11 de 12 + FINAL) - 18-05-2011.

Hola amigos, tan solo un pequeño update de las cosas. La camioneta ya está lista y en minutos salimos rumbo a casa. Creo que quedó bien, al menos no hay nada raro, ayer la probé por acá cerca y nada raro pasó. Como vamos a estar unos días viajando sin parar, quería aprovechar a poner unas novedades.

Desde hace unos días estoy con Silvana, mi novia que se vino en colectivo a buscarme, así que con su cámara sacaremos algunas fotos. Mi cámara no va mas, pero en el pueblo hay un local que compra de todo y nos dieron 30 soles por ella. Super bien, yo ya la había tirado a la basura, pero Silvana la juntó.

Quería comentarles las novedades de lo que le pasó al resto del grupo, hace un día recibí noticias no muy claras, pero recién ahora me escriben con mas detalle y procedo a contarles.

El matrimonio de australianos, Danny y Rebecca (KTM adventure) sufrieron una caída a poca velocidad en Mexico, pero con tanta mala suerte que cayeron dentro de una zanja y ella se fracturó la pierna, fue operada en Acapulco y ya están de regreso en Australia. Desde Panamá y hasta Alaska, el vehículo de apoyo es una camioneta Nissan y un carro flamante que aguardaban en Panamá City, Jim se encargaba de manejarlo. Todo estuvo bien hasta llegar al norte de México, donde un auto lo intercepto y a punta de pistola lo bajaron de la camioneta y lo subieron a ese auto. Por suerte lo tuvieron secuestrado 2 horas y me dice que está bien, pero la camioneta , el carro y dos motos ( KTM 990 y Triumph Daytona) han desaparecido para siempre. Además le robaron dinero, pasaporte y absolutamente todo. Ahora está en la embajada de Inglaterra a punto de ser repatriado.

Yo siempre hacía bromas cuando estábamos esperando las motos en Ushuaia y decía que no era trabajo fácil llegar a Alaska, se los decía cuando todo el mundo estaba tomando cervezas en el hotel, pero nunca pensé que esto podría pasar. Mil veces hablamos del problema de Mexico, pero no pensé que fuera a pasar. En fin, aunque las cosas no estaban aseguradas contra robo, son solo cosas materiales. Pero estar secuestrado  no es broma, más cuando todo el día veo en la tele los mil y un documentales sobre la frontera, los carteles de la droga, etc.

Ahora según me dijeron, van a seguir sin vehículo de apoyo, pero son solo un puñado de pilotos los que quieren llegar a Alaska, el resto ha decidido enfilar a Nueva York donde terminará su viaje. La verdad no sé si este incidente habrá tenido algo que ver con su decisión.

Bueno amigos, estamos a minutos de arrancar el motor y partir. La próxima pondré algunas fotos del taller mecánico, que realmente merecen ser vistas.

Nos vemos.

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Reporte nº 12 (12 de 12 + FINAL) - 25-05-2011.

Hola a todos, bueno, acá estamos, finalmente en casa. Llegamos el  Lunes y ayer me tomé el día, por eso no me senté a escribir, pero no me quiero demorar en redactar. Primero porque sé que hay que darle continuidad al relato y segundo, la verdad, me dí cuenta que me gusta sentarme en la compu a tipear.

 Acá les mando las fotos del taller, las que les quería mostrar antes. Me encanta la de del portón, con todas las juntas colgadas, a ustedes no?

Bueno, estábamos en Nasca,  Perú y con la camioneta lista para salir rumbo a casa. Como yo soy medio maniático , lo primero que hice en el “test run” fue notar que la aguja del marcador de la temperatura apenas se había movido, pero casi nada, o sea marcaba que el motor estaba helado.

Pensé que el marcador se habría arruinado, pero según el mecánico el bulbo estaba bien puesto y los cables en orden. Ocurre que cuando se rompió la junta, Jim le sacó el termostato, después le saco el radiador del aire acondicionado para tener mayor flujo de aire y al final  ató con un hilo el “viscoso” del ventilador para que quedara acoplado todo el tiempo. Claro, todo eso, ahora que el motor está bien, hace que no levante nada de temperatura, algo que tampoco es tan bueno, por no hablar de que no hay calefacción que funcione. Al final con un cartón que fui cortando y recortando delante del radiador, quedó un lujo, pero eso sí, me pasé todo el viaje con la “psicosis de la temperatura” no moví mi ojo del marcador ni por un segundo. Al final había aprendido  hasta como poner el cartón para que la temperatura se mantenga al mismo nivel durante el día y la noche. Un enfermo, en fin, por no hablar del millón de veces que controlé el agua, que no se mueve, pero “hay que mirar, por las dudas, vió”

Salimos rumbo a Arequipa y más tarde Tacna, donde paramos a dormir, la idea era parar a acampar, pero debido a la ambición de ir un “poco más allá” nos agarró la noche en medio de la nada, así que dormimos en la camioneta. No es lo más cómodo ni lo más abrigado, pero en fin, de ahora en adelante, me ocuparé de buscar un buen lugar para acampar a plena luz del día.

Cruzamos a Chile sin ningún tipo de inconveniente y rápidamente pusimos rumbo sur, siempre sobre la Ruta 5, la “Panamericana” esa noche si, hotel en Calama y ducha de agua caliente. Al día siguiente nos lo tomamos tranqui y dimos un par de vueltas por ahí, por San Pedro de Atacama y subimos un poco por el paso de Jama, pero no con intención de cruzar la frontera. Los trámites de migraciones deben hacerse en San Pedro, ya sea que uno salga por Jama o por el paso Sico, pero hay que estar atentos, podés pasar sin problemas y ningún carabinero te va a decir nada, pero 200 km más adelante, al entrar a Argentina, si no tenés la salida de Chile en orden, hay que volver, si o si, y no hay combustible. Nosotros eso lo sabemos, pero me contó el gendarme que no es raro que pase.

Ahora sí, queríamos acampar y antes del anochecer, pero con los trámites de salida ya hechos, subiendo hacia el Paso Sico, que es el que vamos a cruzar, decidimos armar la carpa bajo unos arbustos, cerca de la ruta. Todo estuvo listo en poco tiempo y el agua hirviendo en el calentador Coleman hasta le dio un toque de hogar a nuestro campamento. Y después vino la luna y las estrellas.

 No son pocas las noches que he pasado en carpa en mi vida, pero jamás he visto un cielo tan hermoso como esa vez.  Ocurre que el aire del desierto es tan seco , que no hay humedad que distorsione la vista de las estrellas. No en vano cerca de donde estamos se divisan unas luces en el cerro. Es el Observatorio Astronómico, del cual no me acuerdo el nombre, pero sí me acuerdo de haber visto el documental en Discovery Channel. Bueno, no es casualidad que esté ubicado ahí, uno de los lugares  de atmósfera más diáfana del planeta.

Al día siguiente emprendimos el ascenso hacia el Paso Sico, en Salta. Al principio el camino es de asfalto, pero al poco rato ya empieza el ripio, en partes está excelente y en otras hay mucho “serrucho” pero en general, el estado es bueno. Lo que sí es excelente es el paisaje, realmente soberbio. Hay lagunas de un agua tan cristalina que parece vidrio, y la mayoría están congeladas, una belleza. Llegamos al puesto aduanero y pasamos sin ninguna complicación. Hasta nos invitaron a almorzar un guiso de fideos moñito riquísimo, atrás quedaron los días del arroz, menos mal. Empezamos el descenso rumbo a San Antonio de los Cobres y en una parada a controlar todo, descubro la rueda de atrás de la camioneta en llanta. No me dí cuenta desde el volante, lo atribuyo a estar manejando en terreno suelto y arenoso. Si bien la cubierta no está destrozada, ya sé que no sirve más, la llanta dañó el talón. A cambiarla. Puede parecer fácil acá en la cuidad, pero en medio de un tierral de locos, que cada vez que querés poner el gato bajo la camioneta una ráfaga de viento con arena te llena los ojos, oídos y boca de tierra hasta el punto de que casi me pongo las antiparras de andar en moto, la tarea se complica. En fin, ya está. Al mirar el carro, noté que los precintos plásticos que sostienen los cables de la instalación, ya no están, el cable tocó el piso, lo pisó la rueda y lo arrancó completamente, de paso se rompió la ficha y al ir la corriente a masa, me quemó los fusibles de la camioneta. AHHHHHH! VOY A TIRAR TODO POR UN BARRANCO Y HAGO DEDO HASTA CASA!!! Bueno, mejor no.  Decidí tratar de llegar a San Antonio de los Cobres antes de la oscuridad, ya que ahora no tenemos luz. Lo logramos, previo paso por el viaducto de “La Polvorilla”.

En el pueblo me puse a tirar cables para hacer una nueva instalación al carro (menos mal que tengo cables y herramientas, es sábado a la noche) también hice los fusibles, porque no tengo idea donde estaban los de repuesto, creo que nunca tuve, ja ja. Por suerte un señor se apiadó de este servidor y me ayudó, ya es noche cerrada y hace un frío de morir, encima yo vengo medio resfriado y ahora mi nariz gotea agua sobre todo los que se pone debajo, no queda otra, sentir compasión de uno mismo nunca ayuda. Terminada la labor y después de una buena mila con fritas, a dormir. Alquilamos una casita. Un baño caliente se me ocurrió sería bueno para sacarme el frío de los huesos. Si, el lector ya  sabe lo que viene, el agua caliente duró hasta que estuve enjabonado, después, era un hielo. No fue mi día.

En vista de mi resfrío y de que estamos “cerca” de casa, le metimos de un solo tirón hasta Carlos Paz, donde llegamos de madrugada. Misión cumplida, estamos en casa.

Conclusiones? Bueno, no las tengo todavía, pero después de 2 meses y seis días en la ruta, ya se extraña la casa. Por más que uno esté trabajando, parando de hotel en hotel , comiendo en diferentes lugares, créanme  que al final uno empieza a cansarse. Ojo! No me  entiendan mal, para vivir hay que trabajar y yo a esto me lo tomo como un trabajo, he tratado de ser lo más profesional que he podido, es muy diferente cuando uno está 2 meses de viaje sin ninguna obligación ni responsabilidad. Esto es diferente, hay que estar pendiente de 25 personas, cada uno con sus cosas, hay que estar pendiente de mantener un calendario preciso, hay que reservar hoteles, hay que coordinar la logística con los despachantes de aduana para que los contenedores estén al día, etc. Cada día de demora son miles de dólares que se pierden, esto es así. No estoy renegando, me gusta hacerlo, es un desafío, pero quiero que sepan que “andar en moto” es lo fácil de esto.

Desde acá quiero agradecerles por haber seguido este relato, también un gracias a Oscar, que empezamos nuestra relación al comprar yo un equipo hace ya años y a quien ya  considero un amigo, alguien que me gusta ir a visitar por el puro gusto de verlo, de charlar de aventuras y de planear cosas nuevas. De eso se trata esto, de estar vivos, de disfrutarlo, por eso, creo que la mayoría de los lectores de aquí son motociclistas de alma, así que quiero animarlos a salir a viajar, a cualquier lado, donde sea, con la moto que sea. Yo no tengo otra moto que mi Jawa de siempre, todas las motos que me prestan y me da la empresa, las disfruto, si, pero tengo que devolverlas. No las extraño, mi moto es más que válida para dar rienda suelta a soñar. Todas lo son. Vamos , a rodar.

Bueno amigos, como siempre, cualquier duda o inquietud, ya saben. Tengo ahora más tiempo de contestar a las preguntas que me han hecho estos últimos días, por eso paciencia que estoy en eso.

Gracias de nuevo. Cambio y fuera.

Erik Thomsen.

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Reporte FINAL - 05-06-2011.

Hola de nuevo, por más que me había despedido, pensé que estaría bueno comentar como terminó la expedición y recién ahora tengo noticias como para “cerrar” definitivamente. El gran desbande se armó en Las Vegas, hasta allí llegaron todos juntos, menos el vehículo de apoyo y dos motos que estaban en el tráiler, todo ello fue robado en México. Jim el mecánico y conductor de la camioneta, volvió a Inglaterra, previo paso por la embajada de su país, donde le tramitaron un pasaporte de emergencia. Los pilotos dueños de las motos robadas (KTM 990 SMT, caja negra “cocinada” debido a un fallo eléctrico y TRIUMPH TIGER 955,vástago del monoshock roto (¿?)) en ese momento estaban andando en las motos muletas, la XT que era “mía” y otra XT 660 que pertenece a la empresa y que justo estaba disponible porque el matrimonio que la había alquilado, se volvió desde Bolivia por motivos laborales.

Una vez en Estados Unidos y más precisamente en Las Vegas, todo el mundo se dió cuenta que estaban como “en casa”, o sea, aquí entienden el idioma y la idiosincrasia es casi la misma, por lo cual ya nadie necesitaba de un guía y Alaska está todavía muy lejos. La gran mayoría dijo que estaban ya cansados de andar en moto, que habían tenido aventuras más que suficientes ya, y no tenía sentido seguir hasta Alaska; de todos modos, el tiempo ya no les iba a alcanzar para llegar al Océano Ártico y por “Alaska” ahora se referían a Hyder, que queda apenas un par de millas de la frontera con Canadá.

Un grupo optó por poner rumbo a Nueva York, que es donde finalizaba teóricamente el viaje, ya que en los papeles, después de alcanzar Alaska, todavía cada piloto debía llegar a Nueva York desde donde las motos se ponían de nuevo en contenedores rumbo a Inglaterra. Como digo, entonces, un grupo enfiló en moto desde Las Vegas a Nueva York, que no es un viaje para despreciar.

Los más cómodos y pudientes, desde Las Vegas contrataron una empresa que transportara sus motos hasta Nueva York y volaron a Europa desde Las Vegas, o sea, el viaje “de sus vidas” como dijeron muchos, terminó ahí nomás. La mayoría de este grupo dijo que planean volver a Estados Unidos a terminar su viaje en el futuro, pero con  más tiempo y menos presiones. En fin.

Y por último el grupo de los valientes, que decidieron llegar a Alaska, algunos a Hyder, como para tener un sello más en el pasaporte, otros dijeron que Alaska es “bien al Norte”, o sea, el Océano Ártico.  Según tengo entendido ( me puede faltar información) los que siguieron son: John (V-Strom) Per & Ebba (padre e hija en TENERE 660), Ian (TENERE 660), Phil ( KTM 990 SMT) Andy (HARLEY Sporster 1200) Paul ( BMW 800) y creo que eso es todo, repito, me puede faltar algún dato. En este momento deben estar en Nueva York a punto de mandar las motos, pero algunos (no sé quienes) siguen paseando sin apuro de volver.  Y Nick Sanders? (el jefe) bueno, quedó varado en Las Vegas con problemas mecánicos. Su flamante Super Tenere 1200 sufrió una falla grave en el cardan. Se rompió un retén, entro agua y suciedad y los rodamientos dijeron basta, todo ello en una moto que al empezar el viaje era 0 millas. Como es una moto que Yamaha no exporta a los Estados Unidos, debió quedarse ahí hasta que Yamaha UK le mandó los repuestos. En este momento está en Prudohe Bay (Alaska) . QUE HACE AHÍ???  Mañana comienza su viaje para tratar de fijar un record mundial, Alaska-Ushuaia-Alaska non stop, en 36 días, algo nunca antes  logrado. Para qué? Cuál es el objetivo? No lo sé. Motivos publicitarios, Yamaha quiere demostrar que su moto es lo mejor del mercado. Para él es un trabajo más, como lo es para un oficinista, o un chofer, o un profesional.  Me saco el sombrero ante alguien que puede venir de Alaska a Ushuaia en 23 días como lo hizo Nick el año pasado , aunque no le alcanzó para batir el record actual de 21 días. Para quién esté interesado, puede seguir esta aventura minuto a minuto en www.nicksanders.com

Yo personalmente siento que cumplí con mi tarea, aunque me da un “no sé qué” que menos de la mitad decidiera no terminar el viaje como estaba pactado. Son personas que han invertido mucho tiempo y sobre todo dinero y estando cerca del objetivo, cambiaron de idea. Yo creo que faltó un poco de motivación, nada más. Muchas veces cuando estábamos en la Ruta 40 con un viento de locos, o cruzando la Cordillera en Perú o bajo algún aguacero, siempre hubo gente que se desmoralizó y ahí es cuando para mí el guía debe tratar de dar aliento, de recordarles que en un par de semanas estarán de nuevo en su casa, frente a la estufa, o el televisor, cómodos y secos y es ahí cuando recordarán los desafíos superados y se sentirán orgullosos de haberlo logrado, pero bueno, esa manera de pensar funciona para mí, lo que no quiere decir que sea la correcta (si es que la hay) o que sirva para todo el mundo. Cada uno debe disfrutar lo que está haciendo, y cuando eso deja de pasar, es el momento de dejarlo sin culpa.  

Bueno, ahora sí disculpen la demora, pero como la mayoría de los pilotos estaba “en la ruta” recién ahora pude ordenar un poco la cosa como para escribir este reporte final y que la situación fuera clara.

Muchas gracias una vez más y hasta siempre.

Erik Thomsen.

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