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JORNADAS PANAMERICANAS AL IMPERIO DE LOS INCAS

viaje de 40 días y 16000 Km. de Brasil a Ecuador

Relato y fotos de Juan Sabattini

Balneario Camboriú -Brasil

spr@redel.com.br

Este breve relato cuenta la aventura de Juan F: Sabattini y su esposa Eluise B. Sabattini durante este espectacular viaje de cuarenta días recorriendo casi 16.000 Kilómetros.

Primer día

El grupo inicial, formado por 7 motos, salimos de Balneario Camboriú con destino a Dionisio Cerqueira, límite con Argentina, donde pernoctamos. Todo el camino bajo una fuerte lluvia.

Segundo día

De mañana una sorpresa: con la lluvia y el barro del camino se trabó la mariposa de la tobera de admisión del cilindro izquierdo. Tuve que desarmar toda la moto para poder repararla, lo que me llevó más de medio día. Mientras tanto el grupo siguió rumbo a Posadas para pernoctar y encontrarse con dos motociclistas amigos que venían de Sao Paulo para unirse al grupo. Llegué a las 22:00hs. Un baño, buena cena y a dormir.

Tercer día

Hicimos Posadas a Roque Sáenz Peña (Chaco), donde paramos a dormir.

Cuarto día

Nuestra programación preveía hacer Roque Sáenz Peña - San Salvador de Jujuy; pero con las malas condiciones de las rutas en el Chaco (80 Km. de tierra mal conservados) y considerando que junto iban varias Harleys (que no desenvuelven altas velocidades), optamos por dormir en Salta, una ciudad muy bonita.

Quinto día

De Salta a San Pedro de Atacama, podemos decir que fue el primer día de aventuras. El trecho hasta la frontera con Chile es simplemente maravilloso, con centenas de curvas y contra curvas. En la mitad del camino fuimos informados que de Paso de Jama en adelante las rutas estaban con hielo y nieve. A esto había que sumarle que con la altitud las motos carburadas perdían mucha potencia y el consumo aumentó radicalmente. Algunos moto turistas quedaron por el camino por falta de combustible y el rescate fue hecho por camiones paraguayos que viajaban vacíos. Aquí fue donde el Chaleco Eléctrico Calefactor SRaggio y su ropa especial GT nos salvó a mí y a mi esposa, junto con los puños calefaccionados de mi BMW RT 1100 nos mantenían calientes todo el tiempo. Porque mientras los otros se congelaban, pasamos sin sentir nada, solamente el temor de una caída por causa del asfalto que estaba muy resbaladizo, mas gracias a la mano de Dios todo no pasó de algunos sustos.

Sexto día

Fue de descanso y recuperación en San Pedro de Atacama. Realizamos algunos paseos a lugares turísticos y aprovechamos para disfrutar de la buena comida. Esta región tiene un excelente turismo internacional, frecuentado por muchos europeos.

Séptimo día

Marca la travesía por el Desierto de Atacama en dirección al Pacífico, con destino a Tacna, ciudad peruana próxima a la frontera. Cuenta con buenos hoteles, restaurantes, casas de cambio. Negativo son las calles y la confusión en la frontera por la documentación de inmigraciones y aduana.

 

 

Octavo y Noveno día

A partir de aquí el grupo empieza a trillar los Andes Peruanos. De Tacna con destino a Arequipa, pasando por Moquegua. Arequipa es una ciudad con más de un millón de habitantes y se destaca su arquitectura con la fuerte presencia de la colonización española. Aquí tuvimos la primera recepción por motociclistas peruanos que nos brindaron una linda cena regada con vino chileno y cerveza arequipeña.

Décimo día

En este día recorrimos el trecho entre Arequipa y Cusco. Este trecho es bien trabado y con muchas curvas y grandes precipicios (un compañero por poco no voló igual que el cóndor). Para compensar, el paisaje es de llenar los ojos: desierto, altas montañas y, de repente, valles verdes que dan al paisaje una rara belleza. Para llegar a Cusco tuvimos que atravesar la ciudad de Juliaca que tiene el tránsito más infernal del mundo. Aquí nadie respeta nada, pasamos por una avenida de tierra esquivando en primera y segunda marcha todo tipo de obstáculos: personas a pie, motos, carretillas, carros, caballos, taxis, etc. Una verdadera locura.

Décimo Primero, Segundo, Tercero y Décimo Cuarto día

Durante estos días nos dedicamos a hacer turismo. Conocimos la ciudad de Cusco, cuna del Imperio Inca, donde se vive una vuelta al pasado. Recorriendo Iglesias, Museos y sus estrechas calles, podemos convivir con dos civilizaciones que marcaron este territorio. Visitamos también las ruinas de Machu Picchu, adonde se llega en tren. Aquí el turista se encuentra en el medio de montañas, absorbido por la belleza del lugar repleto de magia y esoterismo.

 

Décimo Quinto día

Aquí se produce la primer desbandada. Un grupo de cuatro motos desiste y retorna a Brasil. Nosotros seguimos con destino a Nazca, ciudad mundialmente conocida por las líneas de Nazca que son inmensas figuras que solamente pueden ser vistas desde helicóptero o avión. En el primer trecho entre Cusco y Abancay tuvimos un poco de lluvia hasta Rocruzca. Pero a partir de Negromayo y debido a la baja temperatura, la lluvia se transformó en nieve y el asfalto comenzó a ponerse resbaladizo por causa del hielo acumulado en la pista. Nuevamente fuimos salvos por el equipo de ropa SRaggio y la mano de Dios que guió la moto. Por medidas de seguridad y como comenzaba a oscurecer, decidimos dormir en Puquio.

Décimo Sexto día

La decisión fue la más acertada. Optamos por rodar por una maravillosa ruta, rumbo al Pacífico sentido Lima. Ya en la capital peruana nos deparamos con una ciudad moderna y que preserva la arquitectura española. Una vez más tuvimos una cálida recepción de amigos peruanos.

Décimo Séptimo día

City tour en Lima y un fabuloso asado en la casa de un motociclista peruano donde un grupo de tres decidió acompañarnos hasta Cuenca en Ecuador donde participaríamos de un encuentro motociclístico organizado por los ecuatorianos.

Décimo Octavo, Noveno y Vigésimo día

El trayecto entre Perú y Ecuador fue hecho en tres días. Pasamos por Trujillo, Chiclayo, Piura, Máncora y Tumbes. Es de destacar las playas de la región norte del Perú que, a pesar del mar frío, las olas son consideradas por los surfistas como las mejores de América Latina para la práctica de este deporte. El mayor trastorno fue en la aduana de Ecuador pues los trámites burocráticos consumieron más de 4 horas, un verdadero calvario porque la frontera es frecuentada por todo tipo de personas que comercializan de todo y da una sensación muy grande de inseguridad. En Machala nos aguardaban más de 30 motociclistas ecuatorianos que nos acompañaron hasta Guayaquil. Pasamos por la región que es considerada la mayor productora de bananas del mundo. En Guayaquil más fiestas y recepciones a los Aventureros.

Vigésimo Primero, Segundo y Vigésimo Tercer día

Próxima parada Cuenca (Ecuador). Recorrimos 160 Km. por los Andes Ecuatorianos (40 de tierra). Mucho frío, nuevamente la ropa SRaggio en acción. En Cuenca participamos de un maravilloso encuentro motociclístico con hermanos peruanos y ecuatorianos. Lindos shows típicos y muchas atracciones. Visitamos museos y conocimos un poco de la cultura e historia de Ecuador.

Vigésimo Cuarto día

Juntamente con motociclistas amigos de Ecuador recorrimos 470 Km. de Cuenca hasta Quito. Nuevamente fuimos sorprendidos por la belleza de la capital ecuatoriana. Una ciudad rodeada por montañas, con calles estrechas mas un tránsito bien organizado.

Vigésimo Quinto día

Este día fue dedicado al descanso y algunas motos cambiaron aceite. A la noche nuevamente fuimos sorprendidos por la hospitalidad ecuatoriana. Los motociclistas habían organizado un city tour y después una maravillosa recepción en un restaurante desde donde se avistaba toda la ciudad.

Vigésimo Sexto día

El grupo llega a la mitad del mundo, la línea imaginaria que divide los hemisferios norte y sur. Festejamos con champagne la gran conquista y de allí emprendimos el regreso a Brasil. Esa noche dormimos en Ambato.

 

Vigésimo Séptimo, Octavo y Vigésimo Noveno día

De Ambato rumbeamos para el sur con destino a Perú. Avanzamos por trechos con mucha neblina e intenso tránsito cargado de camiones y ómnibus y otra vez dos horas perdidas en la frontera por causa de la burocracia. Dormimos en Máncora, Perú.

Trigésimo día

Para no perder la costumbre, más fiesta con asado en Lima.

Trigésimo Primer día

Continuamos rumbo al sur con destino a Bolivia. Pernoctamos en Camana, una agradable ciudad que queda en la provincia de Arequipa. El trecho entre Nazca y Camana es muy bonito con el camino sinuoso a través de las laderas de las montañas y va bordeando las playas llenas de formaciones rocosas.

Trigésimo Segundo día

El proyecto era llegar a La Paz, capital de Bolivia, vía Moquegua, Torata, Santa Rosa y Desaguadero. En la frontera más burocracia pero nada comparada a la de Ecuador-Perú. Después de pasar por la infernal ciudad de Alto, llegamos a La Paz. A la noche, cenando en una parrillada, nos encontramos con amigos motociclistas de Villa Dolores-Córdoba que también estaban volviendo de un paseo a Machu-Picchu.

Trigésimo Tercer día

Después de recorrer más de 300 Km. llegamos a Cochabamba en el comienzo de la tarde, lo que nos permitió conocer un poco de esta linda ciudad boliviana.

Trigésimo Cuarto día

Ahora tendríamos que encarar cerca de 500 Km. hasta Santa Cruz de la Sierra. Cuando habíamos recorrido unos 100 Km. nos informaron que a 150 Km. más adelante había caído un puente debido a las fuertes lluvias y que el camino estaba bloqueado y sin previsión para ser abierto. La única salida fue volver para Cochabamba.

Trigésimo Quinto día

Como no sabíamos cuanto tiempo iría a demorar la reparación del puente, decidimos continuar nuestro viaje por el antiguo camino: Cochabamba-Santa Cruz de la Sierra. Al comienzo un asfalto nuevo, más adelante en recuperación y después acabó. Por un trecho de 200 Km. enfrentamos una ruta de tierra, ripio y piedras, con tráfico intenso de camiones. Después de soportar polvareda y remolinos de tierra, llegamos a un lugar denominado "La Siberia" a 4000 metros de altura. En esta región durante los 365 días del año hay una espesa neblina y por la humedad ambiente se forma un lodazal lo que sumado a la escasa visibilidad (no más de 10 metros) hace que pilotear la moto se transforme en momentos de tensión y alta adrenalina. Pasamos este trecho en primera y segunda marcha. Los últimos 150 Km. fueron coronados por un camino maravilloso que rasgaba valles y ríos en medio de la selva boliviana. Finalmente llegamos a Santa Cruz de la Sierra, una ciudad que ofrece una excelente red hotelera. Ahora era contar las horas para embarcar en el "tren de la muerte".

Trigésimo Sexto y Séptimo día

Nuestro destino era Corumba-Brasil, frontera con Puerto Quijarro-Bolivia. Como no hay rutas en condiciones de transitabilidad, debíamos ir en tren. Embarcamos las motos en una operación folclórica, utilizando rampas improvisadas con tablones. Dentro del vagón las motos fueron atadas y para no dañar la pintura colocaron alrededor bolsas con hojas de coca. Para el desembarque otra improvisación: alquilamos una camioneta para colocarla al lado del vagón porque no había rampa y con tablones bajamos las motos hasta la carrocería de la pick-up y de allí con los mismos al piso. Decidimos pernoctar en Puerto Quijarro-Bolivia para en el otro día cruzar la frontera y llegar a Campo Grande (MS)-Brasil.

Trigésimo Octavo y Noveno día

Al llegar a Campo Grande se quemó la bomba de combustible de mi moto, lo que me obligó a quedarme un día más en Mato Groso.

Cuadragésimo día

Salimos de Campo Grande con destino a Balneario Camboriú. A la noche y después de haber recorrido 15.680 Km. estábamos en casa, sanos y salvos guiados por la mano de Dios que nos acompañó durante todo el viaje sin dejarnos caer de la moto.